Medir el azúcar. Comer una colación. Volver a medir el azúcar. Son los tres pasos previos indispensables que realiza María Ignacia Montt antes de lanzarse a la carrera. Montt es una joven atleta que acaba de cumplir 20 años, pero que el año 2007, con escasos 11 años, le diagnosticaron diabetes tipo 1.
El ejercicio aeróbico, es decir, caminar, correr, nadar o montar en bicicleta puede ayudar en la paliación de enfermedades como la hipertensión arterial (HTA), según la Sociedad Española de Medicina del Deporte. Esta patología, silenciosa y casi invisible, representa un problema de salud muy importante en los países desarrollados ya que, además de ser una enfermedad por sí misma, tiene una alta participación en la aparición y desarrollo de otras enfermedades cerebrovasculares y del corazón. Dicho riesgo aumenta si se acompaña de diabetes, obesidad, sedentarismo o estrés emocional.
Después de una larga jornada de trabajo o estudio, todos merecemos hacer una pausa para vacacionar, despejar nuestra mente y compartir en familia. Sin embargo, no podemos dejar de lado un punto fundamental que figurará como el complemento perfecto para mantenernos saludables y de buen humor, se trata de la actividad física.
Este antiguo arte marcial, tai chi chuan, ha demostrado reducir la ansiedad y el estrés, mejorando el estado de ánimo. Asimismo, hay evidencias médicas de su impacto positivo funciones corporales, incluyendo a personas afectadas por la diabetes.