Después de 11 años de investigación, el cirujano Jorge Cueto García desarrolló un gel capaz de controlar infecciones y acelerar la cicatrización en pacientes con úlceras crónicas por tener pie diabético, lo que en muchas ocasiones los condena a sufrir amputaciones en las extremidades, pero con este tratamiento se puede evitar, siempre y cuando el proceso de infección no tenga un alto nivel de avance.
"Los adultos mayores son más vulnerables a la hipoglucemia", dijo la doctora Kasia J. Lipska, de la facultad de Medicina de Yale en New Haven, Connecticut. "Con el envejecimiento, la función renal se deteriora y el organismo no elimina los fármacos (como la insulina) con tanta eficiencia".
Para los diabéticos, pincharse el dedo constantemente para realizarse una prueba de glucosa en sangre es uno de los procedimientos más desagradables de la enfermedad. Sin embargo, nanoingenieros de la Universidad de California en San Diego han desarrollado una alternativa sin sangre y sin aguja: un tatuaje temporal que mide la glucosa a través de la superficie de la piel.
Una de las consecuencias de la diabetes es la neuropatía de los pies, que si se combina con la reducción del flujo sanguíneo incrementa el riesgo de que se produzcan úlceras en los pies que podrían, en casos más graves, conllevar incluso a la amputación.