Tener diabetes no debería suponer ningún problema a la hora de realizar ejercicio ya que reduce los niveles de glucosa sanguínea al facilitar la captación de ésta por parte de las células, esto según la Asociación Mexicana de Diabetes.
La mala noticia es que se trata de la grasa más perjudicial asociada con la aparición y desarrollo de enfermedades como la diabetes, hipertensión y cáncer.
Muchas personas con sobrepeso quieren empezar a hacer ejercicio para adelgazar. Pero sin tener un hábito deportivo establecido ni una buena condición física como punto de partida, puede ser peligroso empezar a hacer ejercicio de repente.
Cuando las personas se ejercitan reducen el riesgo de hipertensión, cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular, diabetes, cáncer, depresión, mejora la salud y es clave en el gasto energético, por ello es fundamental para el equilibrio calórico y el control del peso.