| La diabetes tipo II afecta la capacidad sexual de más hombres que la del tipo I |
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El equipo dirigido por Paresh Dandona, de State University of New York, en Búfalo, publicó los resultados de su investigación en la revista Diabetes Care. Los expertos midieron los niveles de testosterona en sangre en 24 hombres con edades comprendidas entre los 18 y los 35 años, con diabetes tipo II, y en 38 con diabetes tipo I y hallaron que los niveles de testosterona eran significativamente más bajos en los primeros que en el resto. En general, el 33 por ciento de los hombres con diabetes tipo II tenía niveles por debajo de lo normal, mientras que en el 58 por ciento, los niveles estaban por debajo de lo normal para la edad. Al igual que indican datos previos, los hombres con bajos niveles de testosterona tenían también bajos niveles de la hormona luteinizante y de la hormona folículo-estimulante, lo que indica que reúnen el criterio diagnóstico de "hipogonadismo hipogonadotrófico", una alteración que impide que los testículos funcionen adecuadamente. La testosterona baja altera la función sexual, reduce el deseo sexual y produce disfunción eréctil, destacó el equipo. Asimismo, los jóvenes con diabetes tipo II y bajos niveles de testosterona sufrirían debilidad ósea y tendrían riesgo de enfermedad cardíaca y vascular. En el último estudio, los investigadores verificaron los niveles hormonales en 38 varones con diabetes tipo I y de 24 con diabetes tipo II, entre los 18 y los 35 años de edad. Los niveles de testosterona, hormona luteinizante y hormona foliculoestimulante en los diabéticos tipo 1 eran perfectos. Sólo un 8 por ciento de ellos tenían niveles de testosterona por debajo de lo normal. En el caso de los diabéticos tipo II, un tercio de ellos tenía niveles de testosterona que estaban por debajo de lo normal y un 58 por ciento presentaba niveles de testosterona inferiores a lo esperado para su edad. Los científicos también vieron que los varones con niveles bajos de testosterona tenían niveles bajos de hormona luteinizante y foliculoestimulante. Esto indica que cumplían los criterios diagnósticos del hipogonadismo hipogonadotrófico, que es una enfermedad en la que los testículos no pueden funcionar correctamente debido a problemas con el hipotálamo y la glándula pituitaria. La obesidad, la resistencia a la insulina y la inflamación actuarían juntas para disminuir la capacidad del hipotálamo para desencadenar la cascada hormonal responsable de producir las cantidades necesarias de testosterona, hormona luteinizante y hormona foliculoestimulante. El tratamiento del hipogonadismo hipogonadotrófico requiere de la administración de testosterona a los varones para aumentar el impulso sexual, y también de la aplicación de inyecciones de hormonas luteinizante y foliculoestimulante para restablecer la fertilidad. No está claro aún si la pérdida de peso re-establecería el equilibrio hormonal en los varones diabéticos tipo 2 con hipogonadismo hipogonadotrófico. Por eso, estos investigadores están ahora planeando un estudio adicional para dilucidar esta cuestión. También quieren ver cómo esta situación afecta la condición sexual y la fertilidad de los hombres. Agencias |






Un tercio de los jóvenes con diabetes tipo II presenta bajos niveles de testosterona, con efectos potenciales sobre la función sexual y reproductiva en los principales años de fertilidad, según demuestra un nuevo estudio norteamericano.
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