| Primeros años de vida, etapa ideal para prevenir la obesidad |
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Debido a esta perspectiva, el doctor Guillermo Meléndez Mier, coordinador científico del Fondo Nestlé para la Nutrición, comentó que el sobrepeso y la obesidad pueden prevenirse si se atienden desde que los primeros años de vida, ya que de detectarse a tiempo los resultados podrían ser más favorables. Explicó que son pocos los infantes que al nacer muestran una macrosomia por condiciones fetales, es decir, que tienen un peso por arriba del normal, y no existen variaciones significativas en el índice de masa corporal durante los primeros meses de vida. Sin embargo, Meléndez Mier señaló que conforme aumenta la edad, el sobrepeso y la obesidad pueden incrementarse después de la adolescencia, una etapa donde el problema va en asenso, y que de continuar tiende a elevarse en 80 por ciento, tras los 20 años. El especialista refirió que este análisis se observa en los datos obtenidos por la última encuesta de salud 2006, donde el estudio de medición comprendió el peso y talla de niños mayores de dos años en etapa preescolar, escolar, adolescentes y adultos. Por otra parte, los resultados arrojados por esta encuesta revelaron que alrededor de 30 por ciento de la población mayor de 20 años tiene obesidad. “Este incremento porcentual debe tomarse en consideración, sobre todo debido a que incremento de peso es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas”, expresó el experto. Meléndez Mier, reitero que es indispensable tomar todas las medidas preventivas para atacar este complejo problema de salud desde la etapa del embarazo, pues “cuando el factor obesidad empieza en la infancia es probable que persista en edad adulta, y por consiguiente derivar en el síndrome metabólico y posteriormente en diabetes con todos sus complicaciones”. Ello refirió a lo que denomina prevención primaria, porque con el aumento de edad llegan las medidas de precaución secundarias y terciarias donde sobrepeso y obesidad causan severos daños en los individuos, de manera que resulta poco favorables, inclusive la atención médica se enfoca ya en las complicaciones mayores. Meléndez Mier señaló que para impedir estos problemas de salud pública es necesaria una adecuada estrategia de prevención a nivel individual o colectiva (familiar), es decir, ofrecerle al paciente las herramientas para adoptar un cambio en el estilo de vida. Añadió que el reto es una buena educación alimentaria para la prevención del sobrepeso u obesidad, además de combinarla con la práctica regular de ejercicio físico y la atención médica orientada a modificar lo que es el ambiente “obesogénico”. El experto en Nutrición enfatizó que los niños mexicanos con problemas de obesidad y sobrepeso van en aumento, lo cual podría conducir a incrementar los costos y rebasar la capacidad del sistema de salud pública de México. Finalmente, el doctor exhortó a las autoridades a implementar políticas públicas encaminadas a incrementar sitios de entretenimiento al aire libre, parques y gimnasios, así como la oferta de alimentos saludables, además de la promoción y certificación ciudades activas y saludables.
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Cifras de la Encuesta de Salud y Nutrición de 2006 reportan que al menos 26 por ciento de los nacidos en México padecen sobrepeso y obesidad infantil, y pone además a este sector de la población en mayor riesgo de mortalidad al desarrollar enfermedades crónicas, como diabetes tipo II, problemas de exceso de grasa en el torrente sanguíneo (dislipidemia) y presión arterial alta (hipertensión), entre otras.
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