| De viaje con la diabetes |
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| Lunes, 18 de Abril de 2011 14:55 |
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Esta enfermedad se caracteriza por la escasa o nula producción de la hormona insulina, encargada de mantener los niveles de azúcar en sangre en los parámetros correctos (que oscilan entre 70 y 110 miligramos por decilitro). La diabetes no es un padecimiento que se contraponga a los viajes largos; sin embargo, es indispensable que la persona que la padezca cuide antes, durante y después de las vacaciones su alimentación, ejercicio y los fármacos que ingiere. ¿Y los jóvenes? Si bien la mayoría de los adultos con diabetes cuidan y atienden la toma de sus medicamentos y su alimentación, no es posible decir lo mismo de los niños y los jóvenes. Es por ello que será necesario que los padres, en conjunto con el médico tratante o educador en diabetes, ayuden al joven a comprender su condición para que entienda que no es diferente a los demás, únicamente requiere cuidados mas específicos en su salud. De igual manera, cuando el niño o adolescente sale de vacaciones sin la compañía de sus padres será necesario que se le oriente sobre los cuidados específicos que debe tomar en cuenta para que su salud no tenga altibajos. También es recomendable que el pequeño siempre lleve con él algún distintivo que informa a los demás el padecimiento que tiene en caso de alguna emergencia. En ese sentido, el joven tendrá que visitar al médico antes del viaje para definir los ajustes necesarios de la terapia; ejemplo de ello es la alimentación del paciente con diabetes tipo I, que se dosifica en varias raciones al día para evitar hipoglucemia o hiperglucemia (bajos y altos niveles de azúcar en sangre, respectivamente). De ser necesario, el paciente deberá realizar modificaciones en sus horarios, ya sea porque visitará otro país o porque piensa levantarse más tarde. De ser así deben realizarse ajustes en la dosis de insulina que se administre, en el monitoreo de la glucosa y la práctica del ejercicio, por eso es necesario contar con la asesoría y aprobación del endocrinólogo que lleva el caso. De esta manera, el paciente y el médico tratante pueden ahondar en normas esenciales durante el viaje para el adecuado control de la diabetes como: • Llevar el material necesario para administrar la insulina y efectuar la medición del azúcar en sangre. Para establecer este tipo de compromiso en el adolescente es útil que los niños y jóvenes acudan a campamentos organizados específicamente para ellos, ya que esto les permite relacionarse con otros chicos que comparten su condición. De esta manera aprenden a convivir con su enfermedad. Samara Camarena |









Aun en periodos vacacionales la diabetes exige atenciones y las personas que tienen este padecimiento no pueden pasarlas por alto, pero con el adecuado control pueden disfrutar sin complicaciones.
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