| ¿Qué pasa cuando se juntan VIH y diabetes? |
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El doctor Sergio Godínez Zambrano, geriatra de la Asociación Mexicana de Diabetes, indicó que quien adquiere una enfermedad infectocontagiosa (VIH) y otra crónico-degenerativa como diabetes tiene mayor riesgo de adquirir diversas infecciones. En la primera afección es dependiente de un vector (portador) o de un microorganismo que daña al sistema inmunológico hasta destruir los linfocitos (glóbulos blancos en la sangre que colaboran con las defensas del organismo). Mientras que la diabetes es una enfermedad asintomática en una fase temprana, es decir, la persona no presenta síntomas o estos son casi imperceptibles durante los primeros años de desarrollo y podrían conducir a manifestar mayores complicaciones para degenerar el organismo, puntualizó el especialista. Sin embargo, al presentar estos problemas los pacientes logran desarrollar una serie de síntomas inespecíficos parecidos a una gripe, como fiebre, dolor de garganta, musculares y articulares, y ganglios linfáticos inflamados, todos en una fase de difícil recuperación y con múltiples recaídas, apuntó el geriatra. Al haber VIH, el experto indicó que en quien presenta diabetes puede provocar que se alteren la hormona (insulina) encargada de controlar los niveles de glucosa para volverse resistente y presente una hiperglucemia. Además, Godínez Zambrano dijo que un paciente con VIH y diabetes también es más propenso a concentrar mayor cantidad de triglicéridos, un tipo de grasa en la sangre que puede causar una pancreatitis o daño en la glándula (páncreas) que produce insulina y enzimas para digerir los alimentos. Ello provoca que esta glándula manifieste una inflamación para que el órgano deje de producir suficiente insulina y la cantidad necesaria de enzimas; y en consecuencia el organismo no consigue digerir las grasas y otras partes importantes de los alimentos. El especialista aseveró que otro de los impactos en la salud de estos pacientes son los retrovirales indicados como medicamentos para reducir la acción del virus en el sistema inmunológico, pues si bien están diseñados para evitar la aparición de SIDA, las sustancias de los fármacos logran perjudicar otros órganos del enfermo. Por ejemplo, al existir hiperglucemia los riñones, que están destinados a expulsar la orina y controlar la presión, son afectados, pues al no estabilizar los niveles de glucosa es desechada mediante el líquido. Además, los retrovirales contribuyen a acelerar esta afectación en el riñón y causar severos problemas en los nervios conocidos como neuropatía que deriva en las complicaciones propias de la diabetes si se llegan a potencializar o precipitar con el uso de estos medicamentos. Advirtió que estos pacientes deben extremar precauciones para evitar contagios como una gripe, pues puede convertirse en una neumonía causada generalmente por una infección de algún tipo de bacteria. Recomendó a los enfermos de VIH prevenir el SIDA, ya que este síndrome incrementa problemas digestivos, de vómito y diarrea, así como úlceras bucales incluyendo infección por cándida (hongos), entre otros. Destacó que los pacientes deben llevar una buena dieta, en la cual respeten horarios y una cantidad de consumo indispensable, pues tienen que comer más pero en menor proporción y mantener mayor control de la porción de carbohidratos para que su organismo pida menor insulina”, expresó Godínez Zambrano. Cabe mencionar que quien contraiga VIH y diabetes puede mantenerse con una dieta, ejercicio y medicación, de lo contrario da lugar a otras enfermedades más graves, como las cardiacas. Además, requiere un tratamiento de retrovirales para la infección y de un esquema de insulina para controlar los niveles de glucosa. Carlos Trejo Serrano
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Después de que alguien resulta infectado con el VIH, un organismo que afecta al sistema inmunitario en forma gradual, los problemas de salud se incrementan y hacen más difícil combatir infecciones. En una persona con diabetes las complicaciones pueden aumentar los niveles de glucosa en la sangre (hiperglucemia) y ocasionar daños severos en el páncreas, riñones y otros órganos.
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