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Tés para toda ocasión PDF Imprimir E-mail
Viernes, 13 de Julio de 2012 18:27

Imagine un vaso servido a tope con cubitos de hielo (con un poco de sustituto de azúcar si se prefiere), un popote, una rodaja de limón y una cereza clavadas en el borde del recipiente. Genial. Luego poco a poco se deja caer el té negro acabado de preparar y dentro, el líquido ofrece a contraluz un tono dorado oscuro.

Esa bebida exquisita, fresca para cualquier hora del día y sana para quien vive con diabetes, puede alternarse con preparados de jamaica, canela, azahar o naranja, por ejemplo. Y si el clima pasó a ser más frío, por qué no una taza de cualquiera de ellas en caliente.

Sea cual sea la que se elija le reportará beneficios a su salud, pues los vegetales tienen sustancias que protegen al organismo de agentes oxidantes. Es debido a dichos compuestos --llamados flavonoides, y los cuales son pigmentos naturales-- que las infusiones tienen propiedades antiinflamatorias, antivirales e incluso se estima que algunas pueden prevenir cáncer o trastornos cardiovasculares.

¿Tés o infusiones?

Bien claro está en el diccionario que infusión es la palabra correcta para designar a estos preparados. Pero ni la química ni la lengua habrán de sentirse ofendidas si aquí le llamamos tés a los distintos tipos de infusiones como en realidad se les denomina familiarmente entre nuestra población.

Con lo que por supuesto no se busca restar crédito alguno al original árbol de nombre té (Camellia sinensis) y a la bebida designada igual porque se prepara con sus hojas como parte de una milenaria tradición china.

Del citado árbol provienen los tés denominados verde y negro, muy consumidos en todo el mundo. Al último de ellos se le considera como un importante auxiliar para el control de la diabetes pues evita la elevación brusca de glucosa en la sangre. Y por cierto, la canela se encuentra en posición semejante según revelan algunos estudios.

En México, sin embargo, no se utiliza alguna infusión en particular. Hay una gran variedad, todas con mucho arraigo entre la población y forman parte de una tradición medicinal heredada de las antiguas culturas. Así que bien puede hablarse de flores, hojas, tallos, cortezas y raíces que se utilizan en infusiones con propósitos curativos.

La manzanilla puede ser recomendada para combatir insomnio, ansiedad, alteraciones nerviosas y para estos fines será conveniente tomarla antes de dormir. Es también utilizada por sus propiedades digestivas y antiinflamatorias para controlar los espasmos y lograr así que los músculos se relajen.

El azahar y la tila son flores utilizadas para contrarrestar malestares nerviosos, ansiedad e insomnio. Mientras que toronjil y menta se emplean para estimular el bienestar estomacal, el árnica para desinflamar y en caso de haber padecido algún golpe o torcedura se utiliza como bebida y también se aplica en la parte hinchada del cuerpo.

Inclusive se preparan tés con las cáscaras de algún fruto, como naranja, o el fruto en su totalidad como el limón que se emplea para combatir la inflamación intestinal, porque favorece la digestión y por ser astringente como la manzanilla.

¿Se pueden tomar en vez de agua?

Las plantas de las cuales se elaboran los tés pueden tener sustancias benéficas y con algún grado de toxicidad, por lo que no se recomienda tomarlos en abundancia. El consumo de ellos debe ser moderado, vigilado también por el nutriólogo y preferentemente preparados en casa antes que recurrir a bebidas industrializadas.

En general, las hierbas tienen catequinas a las que deben sus propiedades antioxidantes, rubigenina que es un flavonoide complejo que se genera cuando las hojas de té se fermentan u obscurecen (como en el caso del té negro), flavina que es otra sustancia producida también durante la fermentación de la hojas, cafeína en mucha menor proporción que el café y lo cual los convierte en estimulantes ligeros.

Asimismo, contienen taninos que son un tipo de flavonoide que les da aroma y sabor amargo. Esta sustancia es astringente. Y es para evitar que amarguen demasiado que se preparan en infusión en lugar de poner a hervir las plantas en el agua.

Hierbabuena, o yerbabuena, por ejemplo, tiene propiedades por las cuales es recomendable para contrarrestar cólicos, indigestiones y diarreas.

Una investigación de la UNAM revela otro aspecto que es importante comentar: el aluminio, que se encuentra relacionado con desórdenes neurológicos como el Alzheimer y afecta a los huesos porque interfiere con el metabolismo del fósforo y el calcio, puede estar presente en algunos tés y puede ser transferido a la infusión que se bebe.

Ello ocurre porque el aluminio es abundante en la tierra y es muy soluble en suelos ácidos. Entonces la raíz lo absorbe y según se reportó la Camellia sinensis es una de las plantas que toma este elemento del suelo durante su crecimiento.

Así que las recomendaciones del “Plato del Bien Comer” son útiles también para aplicarlas a las bebidas: tomar sólo lo suficiente y variado. De tal suerte será genial ir disfrutando de diversos aromas, sabores gratos y sin excesos de la enorme variedad que nos ofrecen los tés, bien sean calientes o fríos, que en ambos casos son sabrosos.

Laura Carolina Guzmán Peña


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