| El papel de los carbohidratos |
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| Viernes, 09 de Septiembre de 2011 16:24 |
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En un régimen alimenticio para quien vive con diabetes, los carbohidratos pueden llegar incluso a desempeñar un papel protagónico al convertirse en un buen instrumento para retardar la absorción de la azúcar y conseguir así una mayor estabilidad. “Una dieta correcta debe ser completa, equilibrada, variada y suficiente de acuerdo a los requerimientos de una persona. Ello implica que debe contener todos los nutrimentos necesarios en una proporción adecuada a cada persona según su género, edad, peso, estatura, metabolismo y al nivel de actividad física que realiza”, explicó la nutrióloga y educadora en diabetes Margarita Camacho Ramírez, adscrita a la Asociación Mexicana de Diabetes. De forma normal, el consumo de carbohidratos en una persona debe constituir el 60 por ciento de su dieta, aun quienes viven con niveles de glucosa altos, según la Asociación Americana de Diabetes, la que destaca que el porcentaje no puede ser inferior al 50 por ciento. La principal de función de los carbohidratos es proporcionar energía para al organismo humano; también abastecen de fibra y tienen otras actividades bioquímicas relevantes. Particularmente, para las personas con diabetes son también un nutriente fundamental y al ingerirlos adecuadamente pueden llegar a ser buenos aliados en el control de la enfermedad. A los carbohidratos se les encuentra en frutas, verduras, cereales, lácteos y en leguminosas. Es importante ingerirlos cotidianamente y de manera variada. Pero este grupo alimenticio, como los otros, se debe consumir de manera equilibrada. La especialista añade: “Tenemos que ser más selectivos en el consumo de alimentos de cualquiera de éstos tres grupos (carbohidratos, grasas y proteínas) o de lo contrario nuestros hábitos alimenticios nos pueden provocar un desequilibrio e incluso una enfermedad crónica; por ejemplo, la cantidad de proteínas que nuestro cuerpo necesita es muy poca en relación a lo que nosotros habitualmente consumimos. Si hablamos de grasa se debe elegir lo más saludable, es decir, es mejor consumir aceite de oliva y aguacate que gorditas y chicharrones fritos en el aceite quemado. La consecuencia de ello es sobrepeso u obesidad, complicaciones con las arterias y consecuentemente mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Camacho Ramírez explicó que ingerir más carbohidratos de los necesarios puede ser uno de los factores para desarrollar hipertensión, obesidad y glucosa elevada en sangre. En otros casos suelen presentarse síntomas de diabetes, como cansancio, fatiga o sueño. Buscar el equilibrio, balancear la dieta y una actitud selectiva para elegir los alimentos son fundamentales para los pacientes con diabetes. De ahí la importancia de que el enfermo sea atendido simultáneamente por su médico y un nutriólogo. La función de éste es elaborarle un plan de alimentación que contribuya a lograr un tratamiento médico exitoso. ¿Cómo es posible? Ocurre que los hidratos de carbono o carbohidratos, como les llamamos comúnmente, son los compuestos orgánicos más abundantes y diversos. Están integrados por carbono, hidrógeno y oxígeno, de ahí viene su nombre. Una forma en que se clasifican obedece al tiempo que tardan en ser asimilados por el intestino durante el proceso de digestión y de acuerdo a ello se dividen en dos grupos: simples y complejos. Los carbohidratos simples se absorben rápidamente, ya que por su tamaño pueden digerirse desde la saliva, además de que generan la inmediata secreción de insulina. Tienen la cualidad de tener sabor más dulce, como los azúcares, y suelen encontrarse en alimentos como pasteles, mermeladas, golosinas, chocolates, helados, galletas, entre otros. En cambio, los hidratos de carbono complejos tienen que ser desintegrados por el aparato digestivo para luego ser absorbidos por los intestinos, lo que se convierte en un proceso lento y gradual e impide así la aparición de aumentos rápidos de la glucosa en la sangre del individuo; se sabe que actúan como energía de reserva. Algunos alimentos incluidos en este subgrupo son cereales, legumbres, harinas, pan, pastas, arroz, papa, elote, camote, tortillas, algunas frutas con semillas o cáscara comestible y todos los derivados de los granos. Saberlos consumir estos proveedores de energía, a los que además se les atribuyen otras funciones bioquímicas, ya que al ser procesados por el organismo humano se desempeñan como mensajeros químicos (que envían información de unas células a otras) y como marcadores biológicos (porque son sustancias características de una estructura o función celular normal o patológica) es el reto. |








Una dieta bien llevada puede contribuir de manera muy significativa al control de la diabetes. En cambio, de no cuidar el aspecto nutricional, la glucosa en sangre podría aumentar y que el paciente requiera algún medicamento o más insulina, cuando sea el caso.
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