| El picante puede mejorar la respuesta a la insulina |
|
|
|
| Jueves, 04 de Septiembre de 2014 09:39 |
Para muchos, la palabra chile como aderezo alimenticio suele ser ya un irritante, pues se le relaciona directamente con gastritis, úlceras y malestares estomacales. Sin embargo, quienes lo consumen de manera habitual recibirán con agrado el informe generado por la Universidad de Tasmania en el que se hace evidente que uno de sus compuestos mejora el control de la insulina en un 60 por ciento.
Si bien los chiles han sido blanco de investigaciones en las que se les reconocen propiedades analgésicas y antiinflamatorias, así como su alto contenido de antioxidantes e, incluso, de inhibición del desarrollo de células cancerosas en páncreas, ahora se han descubierto nuevas cualidades. Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Tasmania asegura que un consumo regular de chiles, formando parte de una dieta equilibrada, mejora el control posprandial de la insulina y disminuye el contenido graso, de manera que se reduce el riesgo de diabetes entre la población obesa. Al respecto, Kiran Ahuja, quien dirige el estudio publicado en American Journal of Clinical Nutrition, asegura que “lo nuevo es que los chiles disminuyen el contenido graso y energético de la dieta en el acto mismo de la digestión, además de mejorar el control de la insulina en un 60 por ciento”. El objetivo de estudio de los investigadores australianos fue conocer el efecto de la capsaicina, un componente químico de los chiles que estimula la sensación de picor o quemazón cuando entrar en contacto con las membranas mucosas situadas en el interior de la boca. Fue así como se invitó al estudio a 14 hombres y 22 mujeres al estudio, quienes pasaron por una fase de cuatro semanas con dieta blanda, seguida de cuatro semanas con chile, para algunos, o sin él; los expertos determinaron que el contenido medio de capsaicina fuera de 33 miligramos por cada 30 gramos de chile. Al evaluar los niveles de glucosa en sangre, insulina y péptido C en todos los reclutados, los investigadores descubriendo que en el grupo al que se había añadido chile los niveles de glucosa aumentaron menos que en los que siguieron una dieta blanda sin más; lo que concluyeron fue que el consumo de chiles de forma regular en la dieta se sugiere en quienes tienen picos en la producción de insulina. Tal vez no lo sabías, pero el chile contiene siete veces más vitamina C que la naranja, además es una fuente rica en vitamina A y B6; pero también de potasio y magnesio, y tiene la propiedad de permitir la absorción de hierro incluido en granos y legumbres por el simple hecho de mezclar el picante en su condimentación. Contiene además betacarotenos que son poderosos antioxidantes que eliminan los radicales libre que acumula en nuestro organismo y propician, entre otros compuestos, colesterol. Cabe mencionar que la capsaicina se encuentra presente en los pimientos y la paprika, aunque en menor medida que en los jalapeños, habaneros, los chiles de árbol, los pasillas, poblanos y más. Sin embargo, considere que no se puede comer picante de forma arbitraria y no está por demás comentar con su médico tratante la información que has leído, pues la verdad es que el chile sigue siendo un irritante estomacal con el que hay que guardar cuidados. Raúl Serrano |








Para muchos, la palabra chile como aderezo alimenticio suele ser ya un irritante, pues se le relaciona directamente con gastritis, úlceras y malestares estomacales. Sin embargo, quienes lo consumen de manera habitual recibirán con agrado el informe generado por la Universidad de Tasmania en el que se hace evidente que uno de sus compuestos mejora el control de la insulina en un 60 por ciento.
Comentarios