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La responsabilidad de la salud no es algo que sólo compete a los gobiernos, sino que en lo individual debemos ser los mas férreos vigilantes de nuestro estado bajo una óptica de prevención, que evite problemas mayores y en muchos casos irreversibles. En México, cada día aumentan las personas que poseen elevados niveles de azúcar (glucosa) y colesterol en la sangre, lo que las predispone a padecer diabetes mellitus y enfermedades del corazón, dos de las principales causa de muerte a nivel nacional.
Sin embargo, con el actual desarrollo de tecnologías cada vez más accesibles, es factible que en la comodidad del hogar y en cuestión de minutos se puedan realizar automonitoreos de glucosa y colesterol, a fin de prevenir el comienzo de algún padecimiento.
Respecto a los niveles de glucosa priva mucho desconocimiento en la población en general e incluso hay quienes erróneamente evitan el consumo de azúcar sin saber que es el principal combustible del ser humano. No obstante, el descuido en sus niveles puede provocar diabetes mellitus, una enfermedad tan extendida en México que actualmente se ubica entre los 10 primeros países con mayor índice del padecimiento.
La fuente de la glucosa proviene de la ingesta diaria de los alimentos, los cuales aportan los hidratos de carbono que luego son sintetizados en azucares simples y transportados por la insulina (secretada por el páncreas) al interior de todas las células. Los defectos en la secreción de insulina, un mal funcionamiento en la acción de la misma, o la combinación de ambos factores provocan la concentración de azúcar en sangre, lo que da paso a la diabetes. El sedentarismo, mala alimentación y otros estilos de vida inadecuados son el principal factor para que se presente, y desafortunadamente en la mayoría de los casos se detecta cuando ya ha dañado alguna parte del organismo.
Para conocer los niveles de azúcar en sangre, anteriormente había que trasladarse a un laboratorio y luego esperar un par de días para conocer los resultados. En cambio, hoy existe una amplia disponibilidad de aparatos conocidos como medidores de glucosa, los cuales la miden en cuestión de segundos y con resultados muy precisos. De esta manera, una persona puede llevar el registro continuó de sus niveles de glucosa durante todo un día, en la mañana al despertar y dos horas después de cada alimento, con una muestra mínima sanguínea y sin causar dolor. Así, con sólo dedicar unos minutos a esta tarea, una persona puede elevar satisfactoriamente su calidad de vida.
En ese mismo sentido, el colesterol es otro elemento que se tiene que vigilar, pues a pesar de su importancia en funciones, como la producción de hormonas sexuales o en algunos procesos cerebrales, su aumento puede provocar graves consecuencias a la salud. El encargado de proveerlo es el hígado, que lo libera a la sangre a través de proteínas especiales llamadas lipoproteínas, las cuales se clasifican en baja densidad (LDL) y alta densidad (HDL). Las primeras se encargan de transportar el nuevo colesterol desde el hígado a las células, mientras que las segundas recogen el que no se ha empleado y lo transportan a aquel órgano para ser desechado.
Así, el colesterol que se une a la LDL es el denominado "malo", debido a que cuando hay más del necesario se comienza a depositar en forma de placas (ateromas) en las paredes de los vasos sanguíneos, junto con otras sustancias como calcio y células sanguíneas que obstruyen la circulación. A esta enfermedad se le conoce como ateroesclerosis y, en el peor de los escenarios, las placas se rompen y forman un coágulo que tapona una o más arterias, suprimiendo por completo el flujo de sangre y oxígeno a determinadas zonas del cuerpo. Si ocurre en una arteria importante que alimenta al corazón o cerebro se puede presentar un ataque cardiaco o accidente cerebro vascular.
A fin de disminuir los posibles riesgos de un colesterol elevado, se requieren monitoreos periódicos de sus niveles totales, así como del tipo "bueno" y "malo"; modificar el estilo de vida que incluya factores como tabaquismo, llevar una alimentación baja en grasas y rica en fibra, mantener un peso adecuado y realizar ejercicio aeróbico en forma frecuente.
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