Recibe nuestro boletín

Secciones

Cargando...

Twitter

Dulce, pero mortal PDF Imprimir E-mail

La conocida enfermedad del azúcar se denomina genéricamente con los términos griegos Diabetes (micción abundante) mellitus (miel), que significan la eliminación de una gran cantidad de orina dulce, por el exceso de azúcar que contiene. El padecimiento pertenece al grupo de enfermedades crónico-degenerativas, y parte de una alteración del metabolismo, caracterizada por el aumento de los niveles de glucosa en sangre (hiperglucemia), debido a que el páncreas produce insuficientemente la hormona insulina, o a que ésta no actúa de manera adecuada.

 

Durante el proceso de la digestión, los azúcares son procesados hasta transformarse en una sustancia más simple: glucosa. Más tarde, ésta pasa al torrente sanguíneo, donde provee a las células la energía que necesitan para efectuar las funciones orgánicas. No obstante, al establecer el contacto con las células, la glucosa requiere la mediación de insulina, que tiene la tarea de regular su paso hacia la célula.

Por ello, cuando la producción o el funcionamiento de esta hormona son deficientes, se altera todo el proceso de asimilación, provocando un incremento en la concentración de glucosa en sangre y, como consecuencia, la diabetes. Sus síntomas primarios son poliuria (aumento de orina), polidipsia (sed constante), polifagia (hambre incontrolable), adelgazamiento, astenia (debilidad), y en algunos casos nauseas, inquietud y visión borrosa. Sin embargo, el mayor riesgo consiste en la derivación de complicaciones paulatinas en todo el organismo, inevitables cuando no se controla la enfermedad.

Existen tres tipos principales de diabetes: insulinodependiente (tipo 1), no insulinodependiente (tipo 2) y gestacional. El tipo 1, antes llamado diabetes juvenil, suele presentarse en individuos menores de 35 años y requiere necesariamente de la aplicación de insulina, en cuya ausencia se produce una severa descompensación llamada cetoacidosis (acidez de la sangre). Su causa principal es la destrucción masiva de las células productoras de la hormona en el páncreas por un error del sistema inmunológico, un proceso inflamatorio o, en contadas circunstancias, debido a la presencia de tumores.

La tipo 2 presenta una hiperglucemia menor que la anterior, suele aparecer después de los 45 años y habitualmente se controla con dieta y fármacos hipoglucemiantes (que reducen los niveles de glucosa). En este grupo de personas, el páncreas produce poca insulina, o el organismo no puede utilizarla correctamente. El resultado es un aumento de azúcar en sangre que daña las venas y algunos órganos.

La diabetes gestacional se produce en un pequeño porcentaje de los embarazos, y es mucho más frecuente en mujeres con obesidad o sobrepeso. Aunque suele desaparecer con el parto, si no se controla puede poner en peligro tanto a la madre como al producto, ya que incrementa los riesgos de infecciones, hipertensión y parto prematuro.

Existen otras formas de diabetes menos comunes: las producidas por defectos en la acción de la insulina, enfermedades endocrinas, inducidas por fármacos o infecciones, o debido a la presencia de síndromes genéticos como el de Down; en general, cualquier proceso que dañe el páncreas provoca diabetes.

En México, la mortalidad por diabetes ha tenido un incremento sostenido en las últimas décadas, y desde 1997 ocupa el tercer lugar general en defunciones. Asimismo, la Encuesta Nacional de Salud (ENSA 2000) señala que en el país, 11.8 por ciento de la población mayor de 20 años sufre diabetes, lo que representa 5.5 millones de personas enfermas, con predominio del sexo femenino (53 por ciento). Lo más grave es que de este total, 1.4 millones de personas (cerca de 23 por ciento) ignoran padecerla.

De igual forma, la Organización Mundial de la Salud proyectó que, para el año 2000, diez por ciento de la población mexicana con diabetes sufriría alguna enfermedad coronaria, y 45 por ciento de retinopatía diabética. De hecho, el Programa de Acción: Diabetes Mellitus, de la Secretaría de Salud (Ssa), estima que 50 por ciento de los pacientes presenta retinopatía diez años después de diagnosticada la enfermedad, y 80 por ciento a los 20 años.

Las secuelas de este trastorno lo colocan también como la causa más importante de amputación de miembros inferiores de origen no traumático, y de otras complicaciones como insuficiencia renal, que desarrolla 35 por ciento de los afectados con diabetes tipo 1 en la segunda década de haber sido diagnosticados, y 15 por ciento de los enfermos con la tipo 2 en la primera década del diagnóstico, advierte la Ssa.

Agrega que los costos directos e indirectos de la diabetes para el país son de 330 y 100 millones de dólares anuales, respectivamente, y aumentan 3.5 veces por sus complicaciones vasculares. Del total de estos montos, entre dos y siete por ciento se destinan a la adquisición de hipoglucemiantes orales, pero la mayor parte se ocupa en cubrir gastos de hospitalización, que se estiman entre 30 y 65 por ciento del total.

En general, los médicos piensan que la diabetes es multifactorial, pero descontando los factores determinantes presentes sobre todo en la tipo 1 o en la gestacional (que obedecen a un daño estructural específico irreparable), la diabetes mellitus 2 reúne variables que pueden prevenirse.

Sin embargo, también se ha observado que determinados genes y su combinación predisponen la enfermedad en distintos grupos étnicos. Incluso, investigadores estadunidenses detectaron un gen, en apariencia desconocido, que parece influir en el desarrollo de diabetes dentro de la población méxico-estadunidense. Empero, la posibilidad de desarrollar diabetes mellitus en la edad adulta, como consecuencia de los antecedentes familiares, aumenta aún más cuando intervienen los factores de mala alimentación, obesidad y sedentarismo, ya que según la Ssa, 85 por ciento de las personas con diabetes en México reúnen estas características. 


( 1 Voto )

Comentarios

Nombre *
Correo electrónico (Para la verificación y respuestas)
URL
ChronoComments by Joomla Professional Solutions
Enviar comentario