Twitter

¿Qué hacer ante el diagnóstico de diabetes en los bebes? PDF Imprimir E-mail
Lunes, 14 de Abril de 2014 00:00

Diversos estudios epidemiológicos efectuados a escala europea muestran que la diabetes tipo I ha aumentado en los últimos años en el grupo de niños más pequeños (lactantes y niños de preescolar). Si la diabetes se diagnostica antes de los seis meses de edad, hay que tener en cuenta que se debe a la diabetes tipo I.

 

Los síntomas más frecuentes de la diabetes tipo I en niños de corta edad son la poliuria (aumento de la cantidad de orina), que hace que empapen los pañales más y con mayor frecuencia, y la polidipsia (aumento de la sed), aunque este último síntoma es más difícil de detectar ya que el pequeño no siempre sabe expresar su necesidad de beber si todavía no habla.

Si el cuadro de síntomas progresa puede aparecer una cetoacidosis diabética: deshidratación (boca seca, ojos hundidos, pérdida de peso), vómitos, fiebre, respiración agitada, somnolencia marcada e incluso coma.

Es importante que ante un cuadro de poliuria y polidipsia en un niño pequeño éste sea valorado rápidamente por un pediatra que lo derive a un centro hospitalario si confirma o sospecha un diagnóstico de diabetes infantil.

El objetivo del tratamiento insulínico en niños con diabetes tipo I es conseguir un buen control glucémico con el menor riesgo de hipoglucemias. Se ha de tener en cuenta que los más pequeños pueden presentar una sensibilidad muy elevada a la dosis de insulina, por lo que el ajuste de la pauta precisa de la realización de más controles glucémicos que en niños más mayores. Esta mayor susceptibilidad a las hipoglucemias (glucemias ≤ 70 mg/dl) y el miedo de los padres hace más difícil aplicar una pauta de tratamiento intensivo.

Al igual que en los niños de mayor edad, el tratamiento con insulina se basa en la administración de análogos de insulina rápida antes de cada comida principal, y de insulina retardada una o dos veces al día según su perfil glucémico. Muchas veces, en niños de tan corta edad, la dosis de insulina a administrar es sólo de media unidad.

Aunque no es lo más aconsejable, en algunos pequeños que no comen de forma adecuada o cuando el niño está enfermo, la insulina rápida se puede administrar inmediatamente después de las comidas para asegurar que la ingesta de hidratos de carbono haya sido correcta.
La terapia con bomba de insulina deber ser valorada en pequeños con dificultades de control y en aquellos con una tendencia marcada a las hipoglucemias.

En los niños pequeños, el tratamiento de la hipoglucemia siempre depende de la persona que lo cuida. Tanto los padres como otros posibles cuidadores (abuelos, maestros) deben disponer de una pauta escrita donde se expliquen los pasos a seguir para el diagnóstico y tratamiento de una hipoglucemia, y esto incluye la administración de la hormona glucagón si fuese necesario cuya dosis será de 1/4 o 1/2 vial según el peso del paciente.

Las pautas de tratamiento actuales con insulina antes de cada comida permiten que la dieta del niño pequeño sea similar a la de cualquier niño de su edad, evitando los alimentos ricos en azúcares rápidos que deberán reservarse para las situaciones de hipoglucemia.

Como conclusión podemos decir que el control y tratamiento del niño pequeño con diabetes tipo I plantea problemas específicos relacionados con las características fisiológicas propias de su edad y no siempre resulta fácil. Es por ello que estos pequeños pacientes deben ser atendidos por especialistas en endocrinología pediátrica.

Fuente: Bayer


Comentarios

Nombre *
Correo electrónico (Para la verificación y respuestas)
URL
Código   
ChronoComments by Joomla Professional Solutions
Enviar comentario