| Disfunción eréctil, realidades y mitos |
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| Martes, 13 de Julio de 2010 21:19 |
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La disfunción eréctil, antigua y erróneamente conocida como impotencia sexual, no es más que la incapacidad que le persistente de un varón para lograr y/o mantener una erección suficiente que permite realizar una actividad sexual satisfactoria. Uno de los mitos en torno al padecimiento es que los varones con disfunción carecen de fertilidad, como de la capacidad para alcanzar un orgasmo y eyacular. Dentro del velo que rodea a esta enfermedad, figura el hecho de que es una alteración más frecuente de lo que se piensa y muchos hombres desconocen la variedad de tratamientos para superar el padecimiento, algunos de ellos tan sencillos como cambiar ciertos hábitos y estilos de vida. Entender la mecánica de la erección dará luz sobre el tema: el pene posee dos estructuras en forma paralela que parten de la pelvis hacia la punta de aquél, formadas por un tejido esponjoso con infinidad de vasos sanguíneos. En ausencia de excitación, los vasos se contraen e impiden la excesiva entrada de sangre al pene. Por el contrario, durante la excitación (acto sumamente complejo que requiere la participación de los sistema nervioso y vascular) los vasos se expanden y permiten la entrada de un mayor volumen de sangre, al mismo tiempo se contraen los encargados de extraerla (venas). Cuando hay una alteración química o física que impide el funcionamiento de estos vasos se presenta la disfunción eréctil. Si bien este padecimiento no pone en peligro la vida de paciente alguno, en un muy alto porcentaje de los casos sí genera un desequilibrio emocional importante en quien la sufre, con daños a su autoestima, conflictos de pareja o con su entorno. Diabetes y disfunción eréctil La relación entre diabetes y disfunción eréctil está ampliamente comprobada. Por ejemplo, se sabe que la diabetes es la más común de las causas de esa disfunción. De hecho, el padecimiento se presenta entre el 50 al 70 por ciento de los hombres con diabetes. En algunas ocasiones, cuando la diabetes está mal controlada, se puede presentar temporalmente la disfunción eréctil, hasta que se establece el tratamiento farmacológico apropiado o bien se efectúan cambios adecuados en la dieta del paciente. En los casos en que un varón ha tenido diabetes durante muchos años, la disfunción eréctil puede no ser reversible, pero sí susceptible de ser tratada. Las personas que padecen diabetes tipo 1 (insulinodependientes) y que la han sufrido durante más a tiempo, tienen mayor probabilidad de presentar la disfunción eréctil en etapas más tempranas de su vida. Respecto a la diabetes tipo 2 (no insulinodependientes) que se desarrolla hasta la edad madura, los varones con este padecimiento tienen mayores probabilidades de presentarla durante etapas tardías de su vida. Sin embargo, a largo plazo la disfunción eréctil tiende a ser similar en pacientes que padecen cualquiera de los dos tipos de diabetes. Pero una buena noticia es la mayoría de los casos de disfunción eréctil son susceptibles de ser tratados estén o no relacionados con la diabetes o con los medicamentos empleados para el control de dicha enfermedad. Hasta hace algunos años se pensaba que la disfunción eréctil era en gran medida un problema psicológicos o el resultado natural del proceso de envejecimiento, y si bien estos factores son importantes, actualmente se conoce que la mayoría de los casos de disfunción se asocian a problemas físicos. Algunos de los factores emotivos que desencadenan la disfunción eréctil son: el estrés y la ansiedad. Entre los físicos se encuentran: tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, colesterol alto, infecciones de riñón o hígado, trastornos hormonales y efectos secundarios de medicamentos, entre otros. ¿De que avergonzarse? Quien padece de disfunción eréctil ha de entender que no tiene por que avergonzarse y sufrir en soledad. Por el contrario, debe de romper el silencio y aislamiento y recurrir al apoyo emocional y médico. La comunicación en pareja es una gran ayuda, y un paso importante es hablar abiertamente de esta enfermedad y de los sentimientos que al respecto tiene cada uno de los cónyuges. En caso de padecer algún tipo de diabetes y si aún no se ha presentado la disfunción eréctil, es importante que el paciente y su pareja obtengan información con un médico, quien les orientara sobre el tema con el fin de estar preparados cuando se presente. Quienes ya padecen de disfunción eréctil, (tenga o no diabetes) se les recomienda no asilares y tomar en cuenta que no está solo y que hay diversas opciones de tratamiento. También que acudan a un médico y sean francos y abiertos al hablar del problema. La manera de diagnosticar está alteración es sencilla y consta de un historial clínico completo, examen físico y en caso de que tome algún medicamento revisar los posibles efectos secundarios. Actualmente es tan amplia la variedad de opciones terapéuticas disponibles, que no es necesario que ningún hombre sufra en silencio su problema. En todo caso, el mayor obstáculo para obtener la ayuda requerida puede ser la indecisión de hablar con el médico sobre este problema de salud. ( 10 Votos ) |











Cuando los hombres hablan de disfunción eréctil, por muy naturales y serenos que se expresen de ella, en algún lugar de la mente de muchos de ellos surge la inquietud de si "¿la tendré yo?", pensamiento que en múltiples ocasiones se ve apagado con otro: "la tendrá otros, pero yo no". La realidad científica, es que a lo largo de su vida cualquier varón presentará episodios aislados de disfunción eréctil, pero también lo es que en el mundo hay actualmente 100 millones de hombres que la padecen en forma moderada o total.
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