| Falta de prevención, el peor enemigo |
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Debido a la falta de prevención, pueden incrementarse los niveles de glucosa en la sangre (hiperglucemia) y ocasionar múltiples daños en órganos de personas que padecen diabetes. Aumenta la probabilidad de insuficiencia renal, pérdida de la vista y problemas en arterias y venas que incluso conducirían a la amputación de alguna extremidad, entre otras complicaciones.
Cifras de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006 reportan que de 100 personas con diabetes al menos 14 presentan nefropatía (daño en riñón), mientras que 10 desarrollan neuropatía (afectación en terminaciones nerviosas) y 10 sufren de pie diabético (de los cuales tres terminan en amputación), en tanto que otras cinco padecen ceguera. Sobre lo anterior, el doctor Marco Antonio Villalvazo Molho, presidente electo del Colegio Nacional de Educadores en Diabetes expuso: “En el tema de diabetes es tan grave la falta de educación como la falta de insulina”, al referirse que ante esta enfermedad prevenir es la base para evitar mayores complicaciones. Por el contrario, explicó el experto, quienes enfrentan diabetes mal controlada causada también por una mala alimentación, falta de ejercicio e inadecuada dosificación de un tratamiento farmacológico, son más propensos a padecer complicaciones severas. Villalvazo Molho indicó que este problema puede dar lugar a diversas afecciones, por ejemplo, la retinopatía diabética que se presenta con una proliferación y sangrado de los vasos sanguíneos de la retina y conduce en forma pausada o definitiva a la pérdida total de la visita. Sin embargo, en personas con diabetes son más frecuentes las cataratas y glaucoma (presión alta al interior de los ojos). La primera se deriva de la deshidratación y desgaste (opacidad) del cristalino, lente natural ubicado detrás de la pupila para enfocar los objetos e imágenes, mientras que la segunda afecta arterias, venas y nervios de la retina como base principal del órgano de la vista. Es decir, este daño forma nuevos vasos sanguíneos en pequeñas bolsas (microaneurismas), pero al ser más frágiles se acumulan entre sí, de modo que tienden a obstruirse, romperse y sangrar dentro de la retina, lo cual desencadena hipertensión al interior del globo ocular, detalló el doctor. Otro de los severos problemas con la hiperglucemia, apuntó el educador en diabetes, es la afectación en los filtros de los riñones (nefropatía crónica progresiva) debido a la acumulación de azúcar o glicemia en la sangre, lo que obliga a desechar la proteína albúmina requerida por el organismo como energía, mediante la orina. Por otra parte, quienes viven con diabetes también llegan a sufrir neuropatía, una afectación en el sistema nervioso que dificulta transmitir información al cerebro y otras zonas del cuerpo para moverse, lo cual produce hormigueo en las piernas, ardor intenso o quemante en las extremidades inferiores y pérdida de la sensibilidad, agregó el entrevistado. Villalvazo Molho añadió que otra complicación en quienes tienen altas concentraciones de glucosa es el pie diabético, es decir, una afectación que altera el sistema nervioso (los cordones nerviosos que van a piernas y pies) y el sistema circulatorio (las arterias que recorren las piernas y pies). Ello deriva en que los pacientes se vuelven insensibles al dolor y genera lesiones sin saberlo, por consiguiente la piel de los pies forma úlceras que pueden tener como consecuencia la aparición de gangrena (muerte de las células por la disminución en el flujo de sangre) y en casos graves esta extremidad culminaría en amputación. Ante ese panorama, el también integrante de la Federación Mexicana de Diabetes reiteró que un control intensivo de los niveles de glucosa se reducen las complicaciones microvasculares para sentirse mejor y vivir con una mayor calidad de vida. Cabe recordar que es importante acompañar su estado de salud con un cambio en los hábitos alimenticios sugerido por un especialista, quien es probable que le recomienda la eliminación de azúcares simples y grasas saturadas, además de una práctica regular de ejercicio físico. Carlos Trejo Serrano |





Debido a la falta de prevención, pueden incrementarse los niveles de glucosa en la sangre (hiperglucemia) y ocasionar múltiples daños en órganos de personas que padecen diabetes. Aumenta la probabilidad de insuficiencia renal, pérdida de la vista y problemas en arterias y venas que incluso conducirían a la amputación de alguna extremidad, entre otras complicaciones.
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