| Mala calidad de vida y baja autoestima en menores con obesidad |
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Dos de cada tres niños y adolescentes sonorenses con problemas de sobrepeso y obesidad consideran que su calidad de vida relacionada a la salud es “mala” o “muy mala”, sobre todo que su deterioro está ligado a situaciones emocionales, como la baja autoestima que además repercute en su rendimiento académico.
Así lo reveló la investigación encabezada por el doctor Jaime Gabriel Hurtado Valenzuela, profesor e investigador del Centro de Estudios Superiores del Estado de Sonora (CESUES), la cual señaló que los padres de los menores también coinciden con dicha percepción. Por ello, el especialista propone que dentro de las políticas de atención a la obesidad infantil se incluyan estrategias integrales con apoyo alimenticio, farmacológico, psicológico y deportivo, a fin de incorporar a los menores y sus familias en estas actividades y mejorar estilos de vida. Hurtado Valenzuela, quien es médico pediatra, sostuvo que de no intervenir oportunamente este problema causará mayores efectos negativos, como afectaciones de autoestima, depresión y ansiedad, los cuales dificultarán la socialización y desarrollo de los menores. El especialista hizo hincapié en que uno de los factores que se han observado en la actitud de los infantes que presentan excesivo peso corporal es que se afecta su rendimiento académico. “Ello se percibe tras responder que su mayor deseo para bajar de peso es evitar las burlas de sus compañeros”. Pese a los estragos emocionales que ha dejado el excesivo peso corporal, dijo el investigador, otra cuestión que preocupa es la falta de prevención, pues muchos de estos menores serán “adultos obesos” y, con mayor probabilidad de padecer diabetes mellitus tipo 2 o enfermedades cardiovasculares. El doctor Hurtado comentó que a partir del inicio de la Clínica de Obesidad del Hospital Infantil del Estado de Sonora en 2005, no había reportes de menores con diabetes mellitus tipo 2; sin embargo, actualmente en el sanatorio se atiende a niños y adolescentes que ya tienen esta enfermedad. Además, en los últimos dos años se detectaron casos en menores de nueve y siete años de edad, lo que ha preocupado a las autoridades de salud, sobre todo al observar que este cuadro obedece a causas como el estilo de vida en la alimentación y al ambiente adoptado por los sonorenses, el cual tiende a imitar al del “país vecino”, agregó el investigador. Resultados que preocupan El estudio denominado “Calidad de vida relacionada a la salud en un grupo de niños y adolescentes con obesidad de la ciudad de Hermosillo, Sonora”, también reveló que los menores con obesidad presentan un elevado porcentaje de Acantosis nígricans, una afección cutánea caracterizada por zonas de piel oscura en áreas de flexión y en pliegues del cuerpo, principalmente en cuello. Hurtado Valenzuela explicó que esta afección habla de un aumento importante de la insulina circulante, cada vez más frecuente entre la población infantil con sobrepeso u obesidad, lo que debe poner en alerta a las autoridades de salud. Para llegar a los resultados, comentó que 800 menores fueron evaluados mediante el cuestionario PedsQL, un instrumento que permite conocer cómo una persona con alguna enfermedad crónica percibe su salud física y mental a través del tiempo, además participaron alrededor de 700 padres de familia. Es de destacar que la investigación obtuvo el primer premio en Investigación en Salud por el Instituto Nacional de Nutrición “Salvador Zubirán”, la asociación Fomento de Nutrición y Salud y la Fundación Mexicana para la Salud. (Agencia ID) |





Dos de cada tres niños y adolescentes sonorenses con problemas de sobrepeso y obesidad consideran que su calidad de vida relacionada a la salud es “mala” o “muy mala”, sobre todo que su deterioro está ligado a situaciones emocionales, como la baja autoestima que además repercute en su rendimiento académico.
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