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Las semillas de chía ayudan a controlar niveles de glucosa PDF Imprimir E-mail
Jueves, 31 de Octubre de 2013 09:00

Desde la época prehispánica, las semillas de chía han sido consideradas una fuente de energía capaz de permitirle a una persona sobrevivir por largos periodos de tiempo con tan sólo comer un par de cucharadas, pues reduce los niveles de colesterol, regula los de glucosa en sangre y favorece la hidratación.

 

Además ayuda a quienes padecen algunos problemas de salud, como los cardiovasculares, neurodegenerativos, procesos inflamatorios e incluso el cáncer, ya que está compuesta por ácidos grasos omega 3, hidratos de carbono, calcio, proteínas, fibra, vitaminas, minerales y flavonoles (antiinflamatorios), indicó la nutrióloga Miriam Gutiérrez,  coordinadora de Medios Científicos en Recorrido por la Salud.

Pero ¿cómo se pueden aprovechar esos compuestos? De acuerdo con la especialista, el 50 por ciento de la semilla son hidratos de carbono y fibra que actúan al contacto con agua, y que al mezclarlos generan un gel que al pasar por el estómago forma una barrera natural entre los jugos digestivos y el alimento para permitir que los carbohidratos se absorban de manera más lenta.

Lo anterior, expuso la nutrióloga, representa una ventaja importante para las personas que viven con diabetes, ya que puede ayudarles a controlar los picos de azúcar en sangre.

Respecto a las proteínas dijo que en comparación con otros cereales como arroz o maíz, la chía posee un contenido proteico de entre 12 y 23 gramos por cada 100 gramos de alimento. De manera que es una fuente completa de proteínas que proporciona aminoácidos esenciales (lisina y arginina) en una forma fácil de digerir.

Razones para empezar a comer chía

Rica en calcio: Contiene más calcio por gramo que la leche. Dicho mineral es esencial para la fortaleza ósea y la densidad, así como para madres embarazadas y lactantes.

Nutricional y brinda energía: Su contenido de proteínas es mayor que en los cereales, productos lácteos o carne. La combinación de proteína, vitaminas, minerales y el gel que equilibra el azúcar en la sangre trabajan juntos para que el cuerpo tenga energía constante.

Fácil de consumir: Debido a su sabor neutro puede ser un sustituto de la harina, añadirse a los jugos de frutas frescas, sopas y yogurt, y con frecuencia a productos horneados como panes o galletas para fortificarlos.

Hidratante: Debido a que absorben agua, comer las semillas de chía antes de una carrera o sesión de ejercicios puede ayudar a retener el agua por más tiempo.

Reduce colesterol y presión arterial: La chía es fuente de omega 3, lo cual es bueno para el corazón y para reducir el colesterol.

Controla obesidad: Produce sensación de saciedad que dura mucho tiempo y puede ayudar a reducir el hambre, por lo que se convierten en un aliado importante del tratamiento de sobrepeso.

Fortalece: Al ser rica en antioxidantes puede ser útil para reforzar el sistema inmunológico y promover la regeneración celular. De hecho, contienen más antioxidantes por porción que los arándanos frescos.

Desintoxica: La acción de las semillas de la chía ayudan a bajar la hinchazón en el cuerpo mientras limpia el colon, absorbe las toxinas y al mismo tiempo ayuda a eliminarlas, de manera que es un remedio para el estreñimiento.

La chía o Salvia hispanica es una planta herbácea de la familia Lamiaceae (menta); sus semillas tienen una forma ovalada, de aproximadamente un milímetro de diámetro y son de un color que varía desde un marrón (café) oscuro a un blanco grisáceo.

Según los historiadores, el cultivo de la chía terminó con la caída de la civilización azteca, pero fue redescubierta a finales del Siglo XIX, y ahora se cultiva comercialmente.

Carlos Trejo Serrano

 


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