Excesos de Navidad podrían ocasionar problemas serios para la salud

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Durante la Navidad el consumo de alimentos y bebidas puede llegar a incrementarse. ¡Cuida tu salud y sigue algunas recomendaciones!

La Navidad se acerca y, aún en una época como la que estamos atravesando, los excesos en la ingesta de alimentos y bebidas alcohólicas tienden a incrementarse, ocasionado problemas serios para la salud.

“Es común que durante el mes de enero aumente el número de pacientes en las salas de urgencia de los hospitales debido a crisis de diabetes o hipertensión”,comenta Ana Laura Segundo, educadora en Diabetes de BD Ultra Fine.

Las Cenas de Navidad y Año Nuevo —así como otro tipo de celebraciones durante este mes de diciembre— provocan que una buena cantidad de la población en México tienda a incrementar entre 3 y 5 kilogramos de peso.

El problema es que, pese a los buenos deseos de ponerse a dieta y hacer más ejercicio, la mayor parte de estas personas no volverán a recuperar su figura anterior y la irán incrementando año con año.

Recordemos —dice Ana Laura— que la obesidad no ocurre de un día a otro; es un proceso lento, el cual con el paso del tiempo podría derivar en otro tipo de problemas de salud.

De hecho, muchos de los casos que llegan a los hospitales durante esta época son de gente que no sabía que padecía diabetes o hipertensión, y que después de consumir altos niveles de azúcares y grasas terminan por sufrir una crisis.

Navidad con precaución

El problema no está en los alimentos tradicionales que se acostumbran a preparar para la cena de Navidad y el Año Nuevo, más bien “tiene que ver con la cantidad de porciones consumidas” —aunque no está demás incluir más verduras en estos platillos—.

“No es lo mismo un pavo al horno con puré de papa y pan, que si el relleno es de vegetales, y se elige además una ensalada para acompañar”, asegura la especialista de BD Ultra Fine.

Mención aparte es el incremento en el consumo de bebidas alcohólicas, las cuales ocasionan una deshidratación en el cuerpo; esto, de forma automática, genera más hambre en las personas.

También, no hay Navidad sin ponche. Pero éste tiene una aportación grande de azúcares provenientes de las frutas incluidas; de forma adicional, se le agrega más azúcar refinada.

“En la medida de lo posible deberíamos cambiarlas por bebidas sin azúcar como un té, por ejemplo, o agua mineral en lugar de refrescos. Debemos ser muy conscientes que ésta es una época de excesos y muy pocas personas realmente consiguen, después, disminuir esos sobrepasos. Entonces, es muy importante la prevención.”, asegura Ana Laura Segundo.

En un tiempo de pandemia estas recomendaciones son particularmente relevantes, no sólo porque los servicios de salud del país están rebasados, sino también porque las estadísticas son claras y más del 70% de la población infectada por COVID-19 que ha perdido la vida en México se debió a comorbilidades asociadas como diabetes e hipertensión.

Se puede disfrutar de la Navidad sin que ello implique poner en riesgo nuestra salud al implementar algunas medidas de prevención.

Fuente: forbes.com.mx

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