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¿Alguna vez te has preguntado qué tan adicto eres al tabaco?

Dejar de fumar puede ser difícil, pero es un acto necesario para recuperar la salud, y prevenir enfermedades y complicaciones

Fumar es una de las peores acciones contra el cuerpo y su salud, pero a muchas personas les cuesta abandonar el hábito por su grado de dependencia al tabaco. ¿Alguna vez te has preguntado qué tan adicto eres?

Para poder abandonar el vicio es importante saber qué tan adicto es una persona. A continuación te explicamos los 3 tipos de dependencia, sus características y algunos consejos para abandonar el cigarrillo. Lee cuidadosamente, reconoce el tipo de dependencia que tienes y pon manos a la obra para recuperar tu salud.

Dependencia Física Baja

-Desde el momento en que te despiertas y que enciendes un cigarro pasa una hora o más.

-No te cuesta trabajo respetar la norma de no fumar en lugares que lo tienen prohibido.

-No sientes necesidad por un cigarro en un momento específico, como fumar para iniciar el día o uno para después de comer.

-Fumas menos de 10 cigarros al día.

-Puede pasar más de una hora entre cigarros.

-Si estás enfermo no fumas.

-Puedes pasar meses sin fumar.

-No fumas más cigarrillos durante la mañana.

-Nunca te tragas el humo.

-No te resulta difícil concentrarte aunque no tengas un cigarro a la mano.

Incluso fumar un par de cigarros al día puede resultar sumamente perjudicial para tu salud, ya que la nicotina que contienen es altamente adictiva y en pocas fumadas tu cuerpo comenzará a sentir que no puede funcionar bien si no recibe su dosis necesaria. La buena noticia es que, debido a que fumas muy poco, puedes dejarlo con mayor facilidad. Ya que puedes pasar meses sin fumar es bueno que reconozcas ese tiempo y cuando te inviten un cigarro digas que no. Como tu cuerpo no está tan acostumbrado a los compuestos de los cigarrillos es probable que no pases por etapas de ansiedad ni mucha hambre.

Dependencia Física Moderada

-Desde que te despiertas hasta que deseas un cigarro puede pasar de media hora a una hora.

-Puede ser algo difícil seguir la regla de no fumar en un lugar que lo tiene prohibido.

-Fumas entre 11 y 30 cigarros al día.

-Pasan algunos minutos entre un cigarro y otro.

-A veces puedes sentir el deseo de fumar aunque estés muy enfermo y en cama.

-Puedes pasar desde un par de días hasta una semana sin fumar.

-A veces te tragas el humo.

-Puede resultar difícil concentrarte si no tienes un cigarrillo.

En este punto necesitarás ayuda médica para dejar de fumar, pues con el paso del tiempo tu organismo puede pedir más cigarros, ya que los neuroreceptores van adaptándose a la nicotina y se requiere aumentar el consumo para sentirse bien. Recuerda que alejarte del tabaco te traerá beneficios inmediatos: incluso 24 horas libres de humo disminuyen significativamente la presión arterial y el riesgo de un ataque cardiaco. En este tipo de dependencia es bueno considerar los posibles daños a futuro para tu cuerpo y reconocer que estás en un buen momento para abandonarlo. Un especialista puede ayudarte a reconocer esos momentos que te provocan fumar para enseñarte a abordarlos desde otra perspectiva y evitar asociarlos con el acto de fumar.

Dependencia Física Muy Alta

-Pasan 5 minutos o menos desde que te levantas y fumas tu primer cigarro.

-Encuentras imposible dejar de fumar en lugares que lo tiene prohibido.

-Tienes una preferencia por fumar “el primero de la mañana” y te es absolutamente necesario para iniciar el día.

-Fumas más de 31 cigarrillos al día.

-No pasan muchos minutos entre un cigarrillo y otro.

-Fumas aunque estés tan enfermo que debas quedarte en cama.

-No pasas ni un día sin fumar.

-Fumas más durante las primeras horas del día.

-Siempre te tragas el humo.

-Te es imposible concentrarte si no tienes un cigarro contigo.

Las altas dosis de nicotina en tu cuerpo tienen efectos sedantes y depresores, por lo que dejar este hábito representa un mayor reto. Requieres de apoyo médico y psicológico. El Médico puede recomendar una terapia de reemplazo de nicotina, usando chicles, pastillas o parches, para evitar los síntomas de abstinencia. Si en esta etapa aún no sufres de alguna enfermedad asociada al tabaquismo toma esto como una señal para evitar enfermedades graves. Si ya tienes afecciones debido a la adicción o padeces otra enfermedad, considera que dejar de fumar es importante para mantener la estabilidad y recuperar tu salud más rápido.

Fuente: Universidad de Murcia

 

Publicado en Complicaciones

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