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Combate los antojos dulces aun cuando el azúcar está en todas partes

Muchas personas somos fanáticas del azúcar, es un sabor muy apetecible que disfrutamos y los antojos son fuerzas extrañas que pueden tomar el control de nuestra mente y cuerpo. Para cuidar nuestra salud, el día de hoy veremos cómo combatir los antojos dulces cuando el azúcar está en todas partes. ¿Realmente necesito un postre? ¿Ese alimento azucarado me hará sentir bien? ¿Por cuánto tiempo durará esa satisfacción? ¿Necesito algo dulce, o es algo más? De todos los antojos, el deseo por lo dulce puede ser una de las mayores barreras para alguien que quiere mejorar su salud.

¿Has intentado no comer azúcar por un día? La vida se vuelve difícil porque alimentos azucarados están en todas partes. En el trabajo, en salas de espera, en fiestas, reuniones, restaurantes, parece que siempre hay algo dulce "mirándonos", haciéndonos sucumbir ante el postre en cuestión.

Estoy exagerando, pero sabemos que todo este deseo por el azúcar, es innato. Existen tres principales razones por las que deseamos azúcar: por necesidad nutricional, por hábito y por un comer emocional: "Un poquito de azúcar lo amargo quitará". Todas estas razones contribuyen a que los cambios que queramos hacer en nuestra dieta sean más difíciles de realizar. La buena noticia es que existen maneras de superar con éxito cada una.

Por necesidad nutricional
La táctica más común para reducir el consumo de azúcar, es eliminarla por completo, lo cual no es una buena idea. Cuando retiramos por completo el azúcar de la dieta, también estamos reduciendo la ingesta calórica total. Si, por ejemplo, tomamos uno o dos refrescos al día, aunado a dulces, galletas, pastelillos... fácilmente estamos ingiriendo alrededor de 500 o incluso 1000 calorías.

Cuando reducimos calorías, sentimos hambre. Y si cortamos de golpe el azúcar, también tendremos "hambre de azúcar". Cuando tengas antojo de azúcar, come algo dulce, pero a la vez saludable en lugar de un postre. Puede ser fruta, zanahorias, una infusión de frutas. Dejar el azúcar es un cambio que se debe hacer gradualmente y no de golpe.

Puedes ir un paso más allá; considera cuantas calorías necesitas. Cuando tengas antojos dulces, evalúa tus macronutrientes, es decir carbohidratos, lípidos y proteínas. Si haces un recuento de lo que consumiste un día anterior o en el transcurso, puedes evaluar si consumiste una dieta balanceada. Cuando consumes la cantidad adecuada de estos nutrientes, la necesidad de azúcar disminuye drásticamente. Si necesitas más carbohidratos, elije aquellos complejos, como cereales integrales, verduras y frutas, leguminosas. Cuando el cuerpo esta nutricionalmente satisfecho, los antojos disminuyen.

Por hábito
Estamos condicionados a querer algo dulce después de cada alimento, en una tarde aburrida, al estar viendo la tele, al abrir el refrigerador solo para ver que encontramos, en una celebración o algo para acompañar nuestro café. Asociamos lo dulce con tantas cosas, que lo creemos necesario. Podemos cambiar el antojo dulce por algo salado:

-Un plato de palitos de verduras frescas con un aderezo de garbanzos (hummus).

-Nueces y frutas secas con palomitas sin aceite.

-Galletas integrales con trocitos de huevo cocido y atún con aceite de olivo.

-Rollitos de jamón con pepino rebanado y cubitos de queso fresco.

Por emociones
El componente más frustrante de controlar los antojos dulces es darse cuenta de que el azúcar crea una falsa sensación de bienestar. El azúcar provoca la liberación de serotonina, asociada con el placer y la dicha. Solo por un tiempo, después nos sentiremos, fatigados por el descenso rápido de glucosa en la sangre, deseando más azúcar. Sentimientos, como tristeza, cansancio, aburrimiento, angustia, soledad, incluso alegría, pueden desencadenar un dulce atracón.

¿Qué hacer entonces?
-Dormir

-Hacer ejercicio

-Platicar con un amigo

-Disfrutar de una relajante taza de té

-Meditar, hacer yoga

-Escuchar música

Recordemos que ningún alimento es malo, lo malo son los excesos, y en cuanto al consumo de azúcar se refiere, el exceso es preocupante cuando la ingesta recomendada es de 25 gramos al día, muchas personas consumen fácilmente 100 gramos en una sola exhibición varias veces al día. La salud se deteriora poco a poco.

Para concluir, disfrutemos del lado dulce de la vida con respeto hacia nosotros mismos, haciendo un consumo responsable, cambiando hábitos y estilo de vida, así como identificando nuestras emociones y tomando la mejor decisión para sentirnos mejor sin recurrir al azúcar.

Fuente: Xataka

Publicado en Nutrición y Ejercicio

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