Find the last offers by SkyBet at www.bettingy.com BettingY.com Bonuses

Diabetes y postres: sí son compatibles

Si bien satisfacer el gusto por lo dulce puede traer muchos problemas a los pacientes con diabetes, sobre todo si lo hace sin medida, teniendo ciertos cuidados el antojo puede ser saciado mediante postres y golosinas.

El azúcar tradicional y los edulcorantes no pueden ser considerados enemigos absolutos de las personas con dicha enfermedad, ya que también deben incluirse en el plan de alimentación. Todo dependerá de las características particulares del paciente y de las otras cantidades de carbohidratos que se consuman.

Enfermedad y carbohidratos
Los azúcares pertenecen al grupo de los carbohidratos, nutrientes que deben estar presentes en el organismo, ya que además de proveerlo de energía, permiten el "ahorro" de proteínas para construir y reparar los músculos. Se clasifican en las siguientes categorías:
Simples. Se caracterizan por tener sabor dulce, se digieren desde que entran en contacto con la saliva y pasan rápidamente a la sangre, por ello brindan energía de inmediato. Se dividen en monosacáridos (por ejemplo, glucosa, fructosa y galactosa, cuyas fuentes principales son la miel, frutas y leche) y disacáridos (sacarosa, maltosa y lactosa, que se encuentran en azúcar de caña, leche, cerveza y mermeladas).

Complejos. Tardan más tiempo en digerirse y, por tanto, su paso a la sangre es lento. No son dulces, y entre ellos se encuentran los oligosacáridos (maltotriosas y dextrinas, contenidas, por ejemplo, en bebidas para deportistas) y polisacáridos; estos últimos se dividen en feculentos (almidón y féculas, como papas, camote, cereales, pastas, pan y plátano) y fibrosos (llamados celulosa, lignina y pectina, como arroz, tortilla, salvado de trigo y de avena, manzanas y hortalizas verdes, entre otros).

¿Y el azúcar?
Aun en nuestros días hay muchos mitos sobre la alimentación del paciente con diabetes, por ejemplo, que no debe comer pan, frutas ni cereales, pero la realidad es que su dieta debe ser casi tan normal como la que sigue quien no tiene este padecimiento. Sólo hay que cuidar la ingestión de grasas en caso de obesidad, aumentando las cantidades de fibra y, por supuesto, controlando las cantidades de azúcar.

Sobre este compuesto es importante aclarar que en su forma más pura contiene porciones de fibra (aportadas por la caña), y se le conoce como mascabado o morena, y su consumo representa doble beneficio al organismo, ya que permite tener mejor digestión y se absorbe en forma lenta, lo cual impide que los niveles de glucosa en sangre se incrementen rápidamente. Cuando este nutriente es sometido a proceso de refinamiento pierde toda la fibra, lo cual le resta sus propiedades digestivas y provoca que pase con mayor rapidez al torrente sanguíneo.

Los nutriólogos coinciden en que si una persona sana debe limitar su consumo diario de azúcar a 50 gramos, para quienes padecen diabetes se recomienda la mitad. Asimismo, recomiendan aprovechar la dulzura natural de los alimentos sin necesidad de azúcar agregada, como las harinas integrales, avenas, germen de trigo, frutas (enteras, en jugo y puré), vainilla, nuez moscada y productos lácteos bajos en grasa.

El caso de los edulcorantes
Existen dos categorías básicas de estos productos, también denominados sustitutos de azúcar:
Nutritivos. Se les llama así porque aportan calorías y elevan la glucosa en sangre. Incluyen azúcares como sacarosa, dextrosa, lactosa, maltosa, miel, jarabe de maíz, molasas, concentrados de jugos de frutas y polioles (sorbitol, manitol y xilitol).

No nutritivos. Este grupo no aporta calorías ni sube la glucosa en sangre, siendo los más característicos sacarina, maltodextrinas, aspartame y acesulfame potásico. La FDA (Agencia de Alimentos y Medicamenntos de los Estados Unidos) establece un límite de consumo en aspartame de 15 sobres al día, misma medida para la sacarina. Vale la pena destacar que no debe abusarse de estos productos, pues si bien no elevan la glucosa ni generan daños en el organismo, sí incrementan el gusto por el sabor dulce en los alimentos.

A tomar en cuenta
Siempre revise la etiqueta de los productos alimenticios e identifique los ingredientes que cuyo nombre termine en osa (sacarosa, glucosa, fructosa, maltosa o lactosa), ya que indican que contiene un azúcar simple. Si la etiqueta está rotulada en inglés, el equivalente es ose (glucose, fructose, sucrose, etc.).

Los pacientes con diabetes pueden consumir alimentos light es decir, gelatina baja en calorías o bebidas endulzadas con sustitutos de azúcar -como los antes mencionados-, pero no en cantidades excesivas, ya que pueden provocar diarrea. No obstante, consulte a su médico sobre la ingestión de edulcorantes.

Finalmente, para despejar toda duda, los nutriólogos reconocen que alimentos apetitosos, como dulces, galletas y pasteles aportan calorías y no son muy nutritivos, incluso tienen también alto contenido de grasas y colesterol, pero en pequeñas cantidades es posible consumirlos para saciar un antojo de vez en cuando.

Publicado en Nutrición y Ejercicio

0
0
0
s2sdefault